Mujeres medievales

Sobre mujeres medievales, sobre su realidad, sobre sus derechos y deberes, sobre sus limitaciones y sobre sus profesiones y trabajos escribe Eileen Power en el pequeño volumen titulado Mujeres Medievales.

Mujeres medievales, de Eileen Power

Hace tiempo que quería dedicar una entrada a la medievalista Eileen Power, pues fue la primera mujer que intentó trazar una historia lo más aproximada posible a la realidad de la mujer medieval. Y fue la primera mujer en publicarla. Era historiadora económica, y en 1931 se convirtió en catedrática de la London School of Economics, así como de la Universidad de Cambridge, en una época (los años 30 del siglo XX) en la que la norma y costumbre indicaba todo lo contrario.

Saco a relucir a Power porque me interesa su libro Mujeres medievales, publicado póstumamente en 1975 (murió en 1940) a partir de cinco ensayos que escribió en vida. El volumen resultante, publicado en castellano por la editorial ENCUENTRO, es, a mi entender, una de las mejores y más acertadas aproximaciones a lo que pudo ser la realidad cotidiana de las mujeres medievales.

Se trata de un librito muy corto, pero tremendamente útil, que está dividido en cinco capítulos, correspondiendo cada uno de ellos a esos cinco ensayos: ‘Ideas medievales acerca de las mujeres’, ‘La dama’, ‘La mujer trabajadora en la ciudad y el campo’, ‘La educación de las mujeres’ y ‘Los conventos’, todos ellos plagados de referencias a fuentes originales.

Es destacable el evidente esfuerzo, nacido sin duda de exhaustivas investigaciones de la autora, por desmontar muchas de las ideas preconcebidas que tenemos sobre la mujer medieval. Por poner un ejemplo, destacaría la gran sorpresa que constituye el capítulo dedicado a las mujeres en los conventos. Power ofrece una relación de gastos de un convento entre los que se incluyen “el pago de juglares en Año Nuevo, la noche de Reyes, los juegos de mayo y las noches de fogatas, arpistas y músicos en Navidades”(Power, 2013:137). Los obispos, al parecer, dedicaban una gran parte de sus esfuerzos a “corregir” la manía de las monjas inglesas de “persistir en las vanidades de su sexo”.

Mujeres medievales constituye, como mínimo, un volumen a partir del cual reflexionar e iniciar lecturas más profundas sobre aquel tema (de todos los que Power trata) que más nos interese.

Algunas citas que he tomado durante la lectura

“La opinión expresada de una época depende de las personas y las clases que la articulan; por este motivo representan (…) la visión de una minoría pequeña pero con voz” (p.16).

“Para poder apreciar la importancia de la mujer medieval como esposa es preciso observarla en su hogar, no como se nos revela en los romances sino en los documentos, y considerar la forma de vida que llevaba y sus responsabilidades domésticas. Y al observar a la dama medieval en su hogar, hay que tener conciencia de que, en la Edad Media, el «hogar» abarcaba una esfera mucho más amplia que en cualquier época posterior” (p.57).

“Las monjas salían de una clase limitada (…). Las prioras, hasta en los conventos más pobres y pequeños, provenían de familias nobles o gentiles (…), pero no encontramos chicas pobres y de clases inferiores que fuesen monjas, ya que sus familias no se veían en la necesidad de dar una salida especial a sus mujeres. En parte, esto se debía a que las mujeres de las clases trabajadoras trabajaban en la agricultura y la industria y, en parte, porque las familias de los campesinos y los artesanos no podían costear la dote que requería la entrada en un convento” (p.126).

Datos sobre la edición

Título: Mujeres medievales
Autora: Eileen Power
Traducción: Carlos Graves
Editorial: Ediciones Encuentro
Nº de páginas: 140