Hildegarda de Bingen a ojos de Régine Pernoud

Hildegarda de Bingen es presentada por Régine Pernoud en un pequeño libro que combina el contexto histórico con extractos de la obra de la mística alemana.

La medievalista Régine Pernoud, que como ocurre con Eileen Power se merece un post aparte, publicó en la década de los noventa una preciosa biografía sobre Hildegarda de Bingen, de la que dice ya en el propio título de la obra, que fue “una conciencia inspirada del siglo XII”.

Hildegarda de Bingen, Régine Pernoud

Más allá de su nombre y alguna que otra referencia no había leído nada sobre la mística alemana. Decididamente, esta pequeña obra de Pernoud ha sido un buen material desde el que comenzar.

El libro, que ronda las 150 páginas, combina de forma interesante referencias y contexto histórico, con un breve análisis de algunos de los principales escritos de Hildegarda de Bingen. Además, al final se incluyen su Visión XIII y tres poemas.

El libro nos da cuenta, de nuevo, de hasta qué punto tenemos una visión de la mujer medieval que dista mucho de lo que debió ser la realidad. De hecho, la profesora Pernoud sostuvo durante toda su carrera que existió un periodo en la época medieval, antes del siglo XIII, en que la mujer gozó de cierta influencia y poder. Atribuía el inicio de la opresión a la introducción del derecho romano en las legislaciones. Para ella, el derecho feudal defendía mejor los intereses de las mujeres como individuos. Sobre esto, por cierto, se puede leer más en la obra de Zinsser y Anderson Historia de las mujeres. Una historia propia, a la que siempre remito, y también en Historia de la vida privada, de Ariès y Duby, e Historia de las mujeres, de Duby y Perrot.

Hildegarda de Bingen nos es presentada por Pernoud como una mujer erudita, que viajaba, que se carteaba con las mayores autoridades de su época, que componía música, que escribía tratados médicos, de hecho, Hildegarda escribió los únicos dos tratados de medicina que existen en Occidente para el siglo XII. Fue algo más que una abadesa y una mística.

Sin duda, lo mejor del libro es el contexto que ofrece. Responde perfectamente a las preguntas: ¿quién fue Hildegarda de Bingen? y ¿cómo era la vida de una monja medieval?

Algunas citas que he tomado durante la lectura

“En el manuscrito que conserva en Lucca (…) llaman la atención dos miniaturas a toda página; representan a un hombre de pie, con los brazos extendidos, que se desataca en el centro de un círculo que simboliza el mundo. Esta imagen es hoy muy conocida e incluso se ha vulgarizado (…), pero, curiosamente, gracias a un autor mucho más moderno: Leonardo da Vinci. Más de tres siglos antes de que este naciera, esa visión del hombre con los brazos extendidos sobre la esfera de la tierra estaba ya presente en la obra de la pequeña religiosa renana. Mientras a Leonardo da Vinci se le ha estudiado, explorado, halagado y difundido en los tiempos clásicos y modernos, en cambio, la obra de Hildegarda, y también en general la época en que vivió, han sido olvidadas y son poco conocidas; empero, esta imagen, que pone al hombre en el centro del universo , era ya corriente desde el siglo XII, y resume lo que Hildegarda nos revela a propósito del cosmos”. p.73

Datos sobre la edición

Título: Hildegarda de Bingen. Una conciencia inspirada del siglo XII

Autora: Régine Pernoud

Editorial: Paidós

Nº de páginas: 164